La marca empezó por Felipe
Felipe aprendió a tejer crochet en casa. Verle trabajar, la paciencia, las horas que le echa, lo orgulloso que se pone cuando termina una pieza fue lo que nos hizo montar esto.
Por eso elegimos bolsos de crochet tejidos a mano y no de fábrica: queríamos vender algo hecho con cariño, como lo hace él.